Carta del director ejecutivo

En Kinross, creemos que la industria minera tiene una oportunidad única de marcar una diferencia positiva y duradera en las vidas de las personas, las comunidades y, con el tiempo, incluso los países.

Si se maneja con responsabilidad y respeto, la minería genera empleos bien remunerados en lugares por lo general remotos, ofrece valiosas oportunidades de educación y capacitación, respalda servicios comunitarios muy necesarios, refuerza la base imponible local y protege el medio ambiente, a la vez que mitiga los impactos.

La fortaleza de Kinross a largo plazo está sustentada por nuestra capacidad de generar valor y un retorno sustentable para nuestros accionistas, empleados y las comunidades y países donde operamos. Esta es una responsabilidad que Kinross reconoce y se esfuerza por inculcar en todas nuestras operaciones y en cada aspecto de nuestro negocio.

En septiembre de 2012, lanzamos Futuro Estilo Kinross, un programa de realineación para toda la empresa centrado en la disciplina financiera y la rentabilidad, y arraigado en los principios de la minería responsable. Futuro Estilo ha sido fundamental para la capacidad de Kinross de soportar la caída del precio del oro, que se desmoronó un 28% en 2013, y afectó en forma directa nuestro balance, nuestra estructura de costos y el precio de las acciones. Se tomaron decisiones difíciles para reducir los costos y reforzar la solidez de nuestro balance, pero nuestro compromiso con la salud y la seguridad, el medio ambiente y la comunidad se mantiene intacto.

Nuestra gente

Kinross ha tenido el índice de lesiones más bajos entre sus pares durante los dos últimos años y no sufrió víctimas fatales en 2013. Estos son los resultados de un esfuerzo colectivo en toda la empresa por inculcar una cultura que da prioridad a la seguridad en todos los niveles de la organización. Los gerentes y supervisores se concentran en los indicadores de tendencias y las prácticas de prevención, lo que incluye reuniones regulares, capacitación e inspecciones, para generar mayor conciencia y monitorear los avances. Esta responsabilidad global ha tenido un impacto medible en nuestro record de seguridad industrial; en nuestras operaciones de Tasiast en Mauritania, por ejemplo, las lesiones con pérdida de tiempo se han reducido drásticamente de 11 en 2011 a cero en 2012 y 2013.

Al igual que otros productores de oro que enfrentan aumentos en los costos y un menor precio del oro, Kinross ha tenido que recortar su fuerza laboral en algunas operaciones y en nuestra oficina central. Suspendimos las operaciones económicamente marginales en nuestra mina de La Coipa en Chile. Además, postergamos la decisión de avanzar con la expansión del molino de Tasiast, lo que llevó a una reestructuración de la fuerza laboral a fin de reflejar la escala de operaciones actual. La Empresa tampoco pudo llegar a un acuerdo aceptable con el Gobierno de Ecuador para desarrollar su proyecto Fruta del Norte y puso fin gradualmente a sus actividades en el país en 2013.

Si bien estas decisiones lamentablemente implicaron el despido de algunos de nuestros trabajadores, tomamos medidas para apoyarlos en congruencia con las mejores prácticas indicadas en las pautas de la Corporación Financiera Internacional. En el caso de La Coipa, por ejemplo, primero tratamos de asignar a los trabajadores las oportunidades disponibles en nuestra mina de Maricunga, ubicada cerca de esta localidad; para los empleados a los que no pudimos ubicar, implementamos un programa de reubicación, que incluyó la publicación de un compendio de la fuerza laboral de La Coipa que se distribuyó a otras compañías mineras locales.

Pese a las difíciles condiciones del mercado, Kinross mantiene su compromiso de retener a sus empleados y promover el desarrollo de sus habilidades. Un ejemplo de esto es nuestro Centro de capacitación en la mina de Kupol, en el Lejano Oriente ruso, una región que tradicionalmente ha sufrido una intensa emigración. Desde 2008, el Centro ha brindado una valiosa capacitación técnica a casi 2,000 empleados en una amplia gama de oficios de mucha demanda, desde operador de equipos pesados hasta electricista. La capacitación no solo ha fortalecido las habilidades en nuestras operaciones de Rusia, sino que les ha brindado a los empleados locales oportunidades para el desarrollo profesional.

Vea nuestro estudio de caso sobre la capacitación en Kupol.

Asociándonos con las comunidades

La participación de la comunidad es uno de los pilares de la minería responsable y es clave para el éxito de nuestras operaciones cotidianas. Kinross forja sus sólidas relaciones con la comunidad sobre la base del respeto, la asociación y el diálogo bilateral: principios y prácticas que medimos, evaluamos y ampliamos continuamente a través de nuestros Planes de Responsabilidad de los Sitios (SRP, por sus siglas en inglés). En 2013, Kinross involucró a más de 84,000 partes interesadas en nuestras nueve operaciones y hasta la fecha no ha experimentado ningún evento significativo o demora en el otorgamiento de permisos como resultado de las inquietudes de las partes interesadas.

Nuestras operaciones en Paracatu, Brasil, que están ubicadas a menos de un kilómetro de la ciudad de 90,000 habitantes, ejemplifican el papel fundamental que desempeña la participación comunitaria en el mantenimiento de nuestra licencia de operación. Kinross trabaja en forma directa con los miembros de la comunidad local para controlar los impactos de sus actividades en la mina, como las tronaduras, e instituyó una línea telefónica de ayuda que atiende las 24 horas al día para responder rápidamente a las quejas de la comunidad. Vea nuestro estudio de caso sobre el control comunitario en Paracatu. A través de nuestro programa Integrar, trabajamos con la comunidad de Paracatu para apoyar programas que estimulen el desarrollo de capacidades, la capacitación, el espíritu empresarial, la sustentabilidad y la generación de ingresos y empleos, con llegada a más de 10,000 personas en 2013. El estado de Minas Gerais ha reconocido a este programa como una de las mejores iniciativas en apoyo a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (MDG, por sus siglas en inglés).

Gestión del medio ambiente

Mantener altos estándares ambientales y minimizar los impactos de las operaciones es parte integral de nuestra licencia de operación. Seguimos haciendo avances en nuestra estrategia hidrológica plurianual. En 2013, también finalizamos la certificación de cumplimiento con el código de manejo de cianuro para nuestra operación de Chirano en Ghana. También ha habido desafíos En Chile, apelamos al procedimiento de sanción con éxito, el que tuvo como resultado una multa por incumplimientos en nuestra operación Maricunga. En Junio del 2014, esta multa fue anulada por la corte medioambiental y la agencia chilena de medioambiente fue ordenada a reconsiderar este hecho. Los incumplimientos, que la empresa misma había informado, no tuvieron ningún impacto en la salud ni el medio ambiente. Por otra parte, a fines de 2013 se le impuso a Maricunga una multa por aproximadamente $40,000 en relación con el drenaje de un humedal del Altiplano . Siga leyendo. ENLACE a tabla de partes interesadas.

Al mismo tiempo, tanto nuestras operaciones de Fort Knox en Alaska como nuestras operaciones de Paracatu en Brasil son el ejemplo vivo de la capacidad de las minas de larga data de coexistir de manera sustentable con los ecosistemas y las poblaciones vecinas. A principios de 2014, el alcalde de Paracatu anunció los resultados de un estudio independiente que, de un modo similar a los estudios epidemiológicos encargados por Kinross en 2012, reveló que el arsénico presente de manera natural en los minerales de la mina no representa un riesgo aumentado para la salud de la población debido a las actividades mineras. De un modo similar, Fort Knox está logrando volver el tiempo atrás un siglo de minería artesanal con la rehabilitación y supervisión continua de un área de humedales ubicada a menos de cinco kilómetros, corriente abajo, de su presa de estériles, que actualmente alberga un floreciente criadero de peces, además de castores, águilas calvas y alces americanos. Vea nuestro estudio de caso sobre Fish Creek.

Construyendo los cimientos para el futuro

La minería tiene una oportunidad única de transformar los recursos minerales enterrados bajo el suelo en un trampolín fundamental para una mayor prosperidad en las comunidades y los países anfitriones donde operamos. Nuestra huella de beneficios económicos, que Kinross empezó a mapear en 2011, resalta los aportes que realizamos a la base tributaria local, la creación de empleos, las compras dentro del país y las inversiones comunitarias. En 2013, el 88% de los ingresos de Kinross se gastaba en nuestros países anfitriones por concepto de sueldos, compras e impuestos; el 97% de nuestra fuerza laboral se contrataba en nuestros países anfitriones; y el 74% de nuestros bienes y servicios se obtenían dentro del país.

Este impacto socioeconómico positivo se siente con fuerza en las áreas aledañas a nuestras minas. Por ejemplo, una encuesta realizada en 2013 cerca de nuestras operaciones de Tasiast por sociólogos mauritanos descubrió que la cantidad de hogares locales que vivían por debajo de la línea de pobreza se había reducido más de la mitad desde 2011 y que el índice de desempleo había bajado del 47% al 24%. Este avance puede atribuirse en parte a la asociación de Kinross con la cooperativa beduina local, cuyos 35 miembros han recibido alfabetización y capacitación sobre habilidades para los negocios, y fueron contratados para brindar servicios de mantenimiento y transporte en Tasiast. ENLACE al estudio de caso video de Tasiast.

Con miras al futuro

Seguiremos explorando oportunidades para mejorar nuestra manera de asociarnos, supervisar, mitigar y medir nuestros compromisos e impactos.

Las prioridades incluyen el lanzamiento de un plan riguroso para la prevención de víctimas fatales como parte de nuestra agenda que da prioridad a la seguridad, la implementación continua de nuestra estrategia de conservación del agua y la certificación de cumplimiento con el Código del Internacional para el Manejo del Cianuro para Tasiast, con lo cual nuestras nueve operaciones se regirán por este Código. Nuestro Programa Global de Eficiencia Energética, una parte fundamental de nuestra iniciativa Futuro Estilo Kinross, seguirá concentrándose en mejorar la eficiencia energética, y en reducir los costos y las emisiones de gases de efecto invernadero en nuestras operaciones. Mediados de 2015 también marca el cierre previsto de nuestras operaciones de Kettle-River-Buckhorn en el estado de Washington. Estamos trabajando en estrecha colaboración con la comunidad, los empleados y las agencias locales para desarrollar un plan de transición integral que facilite un legado positivo duradero en el área.

Por primera vez este año, nuestro Informe de Responsabilidad Corporativa (RC) incluye aseguramiento independiente en cinco áreas clave: seguridad, energía, emisiones de gases de efecto invernadero, uso del agua y generación de desechos. Al tomar esta medida adicional, nuestro objetivo es garantizar un alto nivel de transparencia y darles mayor confianza a las partes interesadas cuando comparen nuestro desempeño.

Ninguno de estos logros habría sido posible sin el arduo trabajo y la dedicación de nuestros empleados y el apoyo de las comunidades y los países donde operamos. Estoy orgulloso de lo que hemos logrado y, en nombre de Kinross, puedo decir que estamos comprometidos a ser el mejor socio, miembro de la comunidad y empleador que podamos ser.

J. Paul Rollinson
Presidente Ejecutivo
Kinross Gold Corporation